Ya soy un NIÑO GRANDE
- adriossorio
- Mar 1, 2019
- 2 min read

Como toda mamá primeriza, Carlos Javier ha ido a cuanto doctor me han recomendado, no por salud, ya que gracias a Dios ha sido un niño súper sano, pero apenas veo un retraso en algo, de una lo llevo….así hemos ya visitado: al psicólogo, especialista en lenguaje, y la semana pasada fuimos al foniatra.
Antes de cumplir los 3 años comenzamos finalmente a hablar corrido, ya oraciones completas, uno que otro artículo por fuera pero el niño se daba a entender. De que es flojo para hablar es flojo…pero de un mes para acá parece el propio periquito y en verdad es muy divertido escucharlo.
Como les decía arriba, fuimos al foniatra porque hay varias letras que no pronuncia ( y las abuelas insistieron) y para resumir todo lo que la doctora me explicó en conclusión no es un tema de pronunciación o médico sino que, para mi sorpresa, es MADUREZ.
Aparentemente para que los niños vayan quemando sus etapas, en todas se requiere de cierta madurez para alcanzarlas, para leer, para escribir y claro que para hablar también.
Cuando la doctora me dice, el ya es un niño grande, hay que tratarlo como niño grande y poco a poco el habla mejorará notablemente….a mi me vino a la cabeza de inmediato todas las veces que en semanas anteriores Carlos Javier me decía: Mami, yo no soy bebé, soy un niño.
Y es son ellos muchas veces los que nos guían en el camino, con su corta edad el ya me está enseñando que no lo trate como bebé, que él ya es un niño, y a pesar de que así se lo repetimos diariamente para diferenciar que su hermanito toma tetero, y el no, que a su hermanito hay que cargarlo y a el no…...el consentimiento, el hablarle chiquito, sin duda seguía siendo como un trato de bebé. Ojo que a él le gusta claro esta, pero es cuando uno como padre, y su sobreprotección en vez de ayudarlo, hacemos lo contrario y por más que me cueste reconocerlo es así.
Que broma que tiene que ser la doctora la que me diga las cosas para entenderlas o caer en cuenta, y es que los niños no vienen con “Manual”, pero sin duda a su manera nos van guiando.
Es aquí cuando nos recordamos que mamá perfecta no existe, y todas nos equivocamos, o más que una equivocación en este caso, caemos en cuenta que van creciendo, que las etapas van cambiando y para ayudarlos en ese crecimiento a despertar esa madurez, debemos nosotras también asumirla e ir poco a poco soltando.
Oficialmente tengo un niño de 3 años y un bebé de 3 meses. Gracias Carlos Javier, por seguir enseñando a esta mamá gallina que no te quiere soltar, ni dejar de cargar….Aunque debo reconocer que esta nueva etapa me gusta, porque ya voy viendo mucho mejor tu personalidad, en el corazón de mamá serás por siempre mi bebé.



Comments