AMOR Propio...
- adriossorio
- Feb 18, 2019
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Esta semana cumplimos oficialmente un mes con este espacio que bauticé “Vamos por dos”, desde que publiqué la primera foto hasta hoy me he sorprendido de la gran comunidad de mamás que hay en este medio y digo sorprendido no porque sean muchas, sino porque me parece increíble que por el simple hecho de ser mamás estamos en sintonía, nos parecemos, es como un lazo que nos une, nos conecta y nos acerca, así estemos en todas partes del mundo.
Que bonito es sentirse comprendido, acompañado y empoderado gracias a estas nuevas amigas, así el término “nuevas” o “virtuales” no les haga justicia para nada, todas ustedes que me leen y comentan, se sienten realmente cercanas, y a pesar de que leemos mucho últimamente que este mundo virtual nos aleja, nos robotiza, nos hace perdernos de lo que está sucediendo a nuestro alrededor, creo que como todo en esta vida, siempre hay que ver el lado bueno de las cosas y si lo sabemos manejar, como en este caso, en vez de alejar yo siento que me ha conectado de muchas formas, con otros, pero también conmigo misma.
Y de esta relación conmigo misma era el tema que realmente quería compartir esta semana; de allí la imagen que les comparto arriba que publicó @miastral a quien sigo con fanatismo, porque sus palabras y enseñanzas más allá de la astrología han sumado mucho en mi vida. Y aunque dice algo muy simple me parece muy acertado.
Les comenté la semana pasada que estaba enferma y por supuesto que nosotras las mamás no podemos enfermarnos, porque realmente nada a nuestro alrededor se para o toma pausa cuando lo hacemos….todo sigue, con gripe y malestar, pero sigue.
Voy a atreverme comentar algo que muchos papás dirán que es falso, pero todas las mamás con las que hablo se sienten identificadas: cuando un hombre tiene “gripecita” ay Dios mío que horror, es que no se paran de la cama, no pueden hacer nada y que nadie les quite el descanso por favor es que: “Estoy enfermo”.
Caso contrario, cuando una mamá se enferma, no digo mujer porque es que cuando yo no era mamá y me enfermaba también agarraba mínimo, pero ya de mamá, nos enfermamos y ¿qué pasa? Pues nada, con el mismo malestar llevamos al niño al colegio, cargamos al pequeño, vamos al supermercado y hasta la oficina…y todo con un miedo terrible de no contagiar a ninguno de los niños, que hasta usamos tapaboca todo el día.
Todo esto me hizo preguntarme nuevamente, porque es que con mi primer hijo también me lo pregunté muchas veces….y ¿dónde quedo yo? Porque siempre nos ponemos de últimas en la fila, y atendemos a todos menos a nosotras. Yo siento que me doy siempre con la misma piedra, este tema cómo me cuesta y es que tengo amigas que hasta me regañan. Y lo más duro es que no es culpa de nadie más que sólo mía.
Debo darme MI TIEMPO, debo darme importancia y debo quererme al igual que cuido y quiero a toda mi familia. Y vuelvo a lo que dice arriba: “Cualquier relación que empieces que no nazca de un lugar de amor propio, no será la mejor elección para ti”….tiene mucho que ver también con la relación con nuestros hijos, no podemos pensar sólo en ellos, si no cuidamos bien de nosotras no podemos cuidar bien de ellos. Si mamá no está feliz, como les enseñaremos a ser felices y si todo se enseña con el ejemplo entonces como ellos aprenderán a poner su felicidad ante cualquier cosa, si nosotras no lo estamos haciendo.
Para mi, el convertirme en madre me cambió por completo y las cosas que me daban alegría o me hacían sentir plena ya no eran las mismas, por eso creo que para nosotras las mujeres, hay un antes y un después de la maternidad, y es a esa nueva mujer a la que debemos atender y redescubrir. ¿Qué me mueve? ¿Qué me entusiasma? que es lo que no queremos sacrificar y que debemos aprender a soltar. Nadie dijo que era sencillo, yo aún sigo en el intento, lo más importante es que seamos consientes que en este proceso de transformación, el amor propio debe estar siempre presente.
De corazón espero que puedan redescubrir quienes son, y en el camino disfrutar de los grandes maestros que son nuestros niños.



Me encantó Adri! 👌🏽